Ante mis ojos, Orión.
El cazador que me tiene cautiva,
siendo su cuerpo, su luz, su presencia,
quien mis poemas inspira.
Ante mis ojos, Orión,
y yo quebrando mi promesa de silencio
pues, en una vida tan efímera,
nunca hay que callar los "te quiero".
Y te busco
y no te encuentro,
escondido tras las luces que interpones
o las que yo misma he puesto.
Y te busco
y te echo de menos,
siendo tu semblante de plata
la única luz que deseo.
Y te busco
y te amo,
aunque sea tu cuerpo en la distancia,
sabiendo que años luz
nos separan,
que desapareceré en tu firmamento
que todo quedará en la nada.
Ante mis ojos, Orión.
Ante mis sueños, mi amada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario