Y fue la última vez que la vi
entre negras y corcheas
adulando al tempo
con sus caderas.
Y fue la última vez que la vi
y ni siquiera supe su nombre
deseando fracasar y volver
y alimentar l hambre del pobre.
Y fue la última vez que la vi.
Y un suspiro ocultó su partida.
No hubo palabras.
No hubo miradas.
No hubo amor de mi vida