Esperando a que llegue la hora de salir, deseando pisar la calle para volver a respirar los aromas de Sevilla, he escrito este poemita alegre y sinplón, para dar colorido a este trágico corazón:
Amanece y las calles se llenan de vida.
El negro firmamento se tiñe de azul
Y los primeros colores dan los buenos dias.
Se asoma el sol tras las azoteas,
Las calles se llenan de gente
Que de un lado a otro van
Sonriendo! Riendose!
Cuando el calor acaricia tu piel,
Cuando el azahar
Es permfume de cada rincon de la tierra,
Regresa la vida, regresa la felicidad.
Regresa la primavera!
jueves, 27 de marzo de 2014
viernes, 21 de marzo de 2014
Libros cerrados
Cada libro es una historia que contar.
Cada historia nos lleva hacia un final... feliz o amargo.
Hay veces que la vida nos advierte qué camino elegir,
nos invita a cerrar el libro.
Nunca sabremos qué pasará, cuánto sufrimiento nos ahorramos,
cuánto placer nos perdimos.
Ser prudente es una victoria... una victoria que no se vive.
Pero, cuando tu alma se siente mártir de sus deseos,
cuando el horizonte es tu destino,
cuando una gran bola de fuego se apodera de tus entrañas...
la vida gana. Y abrirás el libro,
y vencerás con él o morirás en el intento.
Así podrás leer la historia de tu vida.
Cada historia nos lleva hacia un final... feliz o amargo.
Hay veces que la vida nos advierte qué camino elegir,
nos invita a cerrar el libro.
Nunca sabremos qué pasará, cuánto sufrimiento nos ahorramos,
cuánto placer nos perdimos.
Ser prudente es una victoria... una victoria que no se vive.
Pero, cuando tu alma se siente mártir de sus deseos,
cuando el horizonte es tu destino,
cuando una gran bola de fuego se apodera de tus entrañas...
la vida gana. Y abrirás el libro,
y vencerás con él o morirás en el intento.
Así podrás leer la historia de tu vida.
lunes, 17 de marzo de 2014
En mil pedazos
Llamadme loca pero...
Me he enamorado de un silencio, de la incertidumbre del ¿será?, de las manos que no acaricié, de los besos que no sentí.
Me he enamorado de un fantasma que me arrancó del sueño eterno y devolvió el carmesí a mis mejillas.
Apreté tan fuerte la vida que tenía en mis manos
Que mi corazón quebró en mil pedazos.
Me he enamorado de un silencio, de la incertidumbre del ¿será?, de las manos que no acaricié, de los besos que no sentí.
Me he enamorado de un fantasma que me arrancó del sueño eterno y devolvió el carmesí a mis mejillas.
Apreté tan fuerte la vida que tenía en mis manos
Que mi corazón quebró en mil pedazos.
sábado, 15 de marzo de 2014
Lágrimas
Cuando el alma llora sin razón alguna,
cuando la pena te envuelve con su manto,
cuando el corazón se desboca violentamente
y tu pecho no puede alcanzarlo,
ese día volverás a sentirte viva,
con tu pluma cual espada o lanza,
porque volverá a nacer la poesía,
volverá a hablar tu alma.
Y ese momento ha llegado....
Un momento de asfixia, en el que me entran escalofríos al escuchar tu nombre, en el que cierro los ojos y te busco en mi negrura, en el que oigo tu voz en los suspiros del viento, en el que quiero ser valiente...
Valiente por ti, por alcanzarte, por escucharte decir mi nombre, por buscarte mientras cierras los ojos, por suspirarte al viento, por querer que seas valiente.
Y me sonrojo leyendo estas palabras, imaginando tu rostro leyéndolas... Y se me destruye el corazón, sabiendo que no llegarán a ti... o que puedas pensar "valiente... valiente gilipoyas".
Y reflejando mis pensamientos en el papel, llora mi alma sin razón alguna
la pena me envuelve con su manto,
mi corazón se desboca violentamente
y mi pecho no puede alcanzarlo.
cuando la pena te envuelve con su manto,
cuando el corazón se desboca violentamente
y tu pecho no puede alcanzarlo,
ese día volverás a sentirte viva,
con tu pluma cual espada o lanza,
porque volverá a nacer la poesía,
volverá a hablar tu alma.
Y ese momento ha llegado....
Un momento de asfixia, en el que me entran escalofríos al escuchar tu nombre, en el que cierro los ojos y te busco en mi negrura, en el que oigo tu voz en los suspiros del viento, en el que quiero ser valiente...
Valiente por ti, por alcanzarte, por escucharte decir mi nombre, por buscarte mientras cierras los ojos, por suspirarte al viento, por querer que seas valiente.
Y me sonrojo leyendo estas palabras, imaginando tu rostro leyéndolas... Y se me destruye el corazón, sabiendo que no llegarán a ti... o que puedas pensar "valiente... valiente gilipoyas".
Y reflejando mis pensamientos en el papel, llora mi alma sin razón alguna
la pena me envuelve con su manto,
mi corazón se desboca violentamente
y mi pecho no puede alcanzarlo.
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