viernes, 6 de febrero de 2015

Miedo

Miedo,
esa cerrada y oscura noche
que ensombrece los sentidos
sin encontrar paz ni alivio
en el susurro de su nombre.

Miedo,
ocultando el rostro en el vacío
agarrando la vida de mis dedos
intercambiando quiero y puedo
sin darle voz a mi sentido.

Miedo,
espesa capa de niebla,
locura, pasión y delirio,
corazón que late sin ritmo
mientras mueren los versos poetas.

Miedo,
porque no me veas.
Miedo,
por no encontrarte.
Miedo,
que se lanza desde mi azotea.
Miedo,
por callar lo que gritarte.

Miedo.
Miedo.
Miedo.

A estar en la barrera.

Miedo.

A no poder rozarte...
sentirte...
besarte...
soñarte.

Miedo.

martes, 3 de febrero de 2015

El saltamontes que besó a la luna (cuento)

Érase una vez un saltamontes que paseaba por un bosque. Un saltamontes triste y solitario que no sabía cantar como los grillos, ni sabía trabajar como las hormigas, ni tenía un bonito hogar como las abejas.

El saltamontes saltaba y saltaba triste y solitario por el bosque en busca de su muerte. Pero un dia, llegó al final del bosque, que encumbraba una montaña trasla cual su única visión era aquella enorme y plateada luna llena.

Y el saltamontes se enamoró.

Ya no le importaba no saber cantar, no poder trabajar o no tener un bonito hogar. Sólo deseaba besar la luna.

Pasó varias horas, días, meses yendo a visitarla, leyendole poemas, regalandole flores...Hasta el día que el saltamontes decidió saltar.

Saltó una vez...
dos..., tres....
¡mil!,
sin cansarse.

Y a la mil una, alcanzó los labios de la luna.

Y volvió a su bosque, observando a los tristes grillos cantarines, a las agotadas hormigas trabajadoras y a las familas rotas de abejas, 
disfrutando en secreto el beso que consiguió robar a la luna.