Por esa vida que se agota.
Esa vida que se agota
y ese descanso que nace.
Esos suspiros que tornan
la difícil respiración
en el último aliento.
El aliento que se evapora
para dar paso al vacío,
con su gélido cantar
y su noche eterna.
Ese aliento último
que eleva al firmamento
las risas, llantos,
abrazos y besos
que fueron tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario