miércoles, 13 de agosto de 2014

Silencio de la inspiración.

En una mente vacía
las palabras se derriten
buscando el aire
que les devuelva a la vida.

Imagenes que vuelan,
sonidos que ensordecen,
olores que escapan
entre las rendijas de mi dedos.

Suspira la poesia
que expira una vez más
esperando la aurora
que la vuelva a ver nacer.

Mientras tanto,
la inspiración queda encerrada,
encerrada en ese cajón
que la ciega y enmudece,
sin dejarle ver la musa,
sin dejarle cantar sus amores,
sin dejarle acabar la .

viernes, 8 de agosto de 2014

Ave Fenix

Cenizas.
Cuerpo y alma hechos cenizas.

Cenizas
por una batalla que padece mi pecho
devastando mi voz, mi color, mi esencia.

Cenizas
por la sombra de unos miedos
que quiebran mi confianza en ti,
en mi,
en todo.

Cenizas
por el agotamiento físico
ahogado por el calor,
por la sed,
por la ausencia.

Cenizas.
Cuerpo y alma hechos cenizas.

Pero mañana saldrá el sol
brillando con más fuerza,
elevando al cielo la presencia
del Ave Fenix...
que resucitará de sus
CENIZAS.

Testamento de intenciones

Yacente como Marat en el ocaso de sus días,
escribiendo en sangre
el nombre de quien me infringe sufrimiento:
mi propio nombre.

Combate a muerte entre mi alma y mi razón.
Una y otra vez agonizantes en la batalla
mientras mi cuerpo se resiente
como afluente de rios de lagrimas saladas.

Y no me perdono la osadía
de haber creado un mundo de fantasía
donde tú, alguna vez, me amaras
y yo, alguna vez, fuera feliz.

Un mundo donde los fantasmas que me devoran la coherencia
se esfuman con la suave brisa marina
y se convierten en dulces nubes de azucar.
Un mundo gobernado por el "y si" y no por el "ya no".

Me merezco mi condena,
el capirote de la vergüenza
ardiendo en las brasas de la esperanza
porque acepto el delito de amarte
y ni ante la muerte me arrepentiré de ello

Desaparecer

Soy el hazmerreir de mi conciencia,
la version infantil de la madurez que no llega.
Incansable alma de lucha,
que pelea contra gigantes invisibles.

Absurda,
crédula,
soñadora,
imbécil
por no querer aceptar lo que sé,
por ser ciega a la realidad,
por creer sin descanso.

Pero llega la mañana trágica
en la que del sueño hay que despertar
cayendo de bruces en medio del mar,
ese mar del que siempre hablabamos.

Y descubres que solo es agua.
Y descubres que eres tan pequeña
que te ahogas en medio del océno...
hasta desaparecer

domingo, 3 de agosto de 2014

Tú, mi único amor

El amor trasciende lo metafísico
y se convierte en un puño
que atraviesa la piel
para agarrar bien fuerte el corazón.

Es ese golpe del que nacen mis latidos
al compás de 3x4
y del crugir de la horquilla en el losillo.

Es ese amor
que me hace renacer de mis cenizas
con sólo mirarte,
con sólo tocarte.

Y es que, Cádiz,
me abrazas desde el alba
hasta la madrugada.

Me besas con tus labios de sal
para cicatrizar todas mis heridas.

Me acompañas en mi viaje,
nunca abandonas mi pensamiento.

Me das la vida.

sábado, 2 de agosto de 2014

Soneto del alba

Ante la mirada del gran Orión
desnuda mi cuerpo su alma,
rezando a los rayos del alba
para la cura de su corazón.

Son las primeras gotas de rocío
junto a las del suave aroma del ron
quienes acompañan mi canción
con bocanadas de amor frío.

Muere la poesía callada.
Vive la pasión de la vida.
Cantan las letras sagradas.

Siembran campos de alegría
los primeros acordes de la calma
y los últimos latidos de la agonía.

Rumor sinfónico

Suenan los latidos de las olas,
corazón de azul inerte,
llevando el compás del ritmo de la vida
y las risas de los niños que envuelve.

Suena el rumor de la marea,
rugir de la fiera presa,
que con sus zarpas atrapa la arena
para dejarla después en libertad.

Suena la luz,
el olor de las rocas,
el azul del cielo,
el beso de la brisa.

Sinfonía marina
 que engatusa los sentidos,
cual amor platónico
que acaricia tu corazón.

La música del mar,
que provoca las pasiones
con la intimidad que atrae
con sus caricias en la piel.

Composiciones celestiales
que queman por dentro
y sólo te empujan a querer más
y más.

Y al caer la noche,
se funde el silencio con la negra espesura
que te canta una nana entre susurros
y te besa con sus aromas salados.