domingo, 13 de diciembre de 2015

Rodando hacia el Paraíso

Rodando hacia el Paraiso,
con una melancólica melodía
acompasada con acordes de piano,
guiando mis pasos.

Rodando hacia el reencuentro
dejando atrás los verdes campos,
marchitos por no conocer tu rostro.

Rodando hacia ti,
y sale el sol,
en el cielo,
en mi pecho,
en mi rostro.

Rodando...
sin mirar atrás.

domingo, 6 de diciembre de 2015

¿Quién soy?

¿Quién soy?
Sino el cupido desordenado
y aquel poeta
de los tristes andares
y las palabras quietas

Soy el amanecer
al mediodía.
La púa
de tu acordeón.

La nota desafinada
en mi muda canción.

Soy amante torpe,
que, en la distancia,
quiere sin verbo,
ni acción.

Soy la que sueña
con los besos
que, la luna,
dedica al océano.

Soy la torpe figura
que se modela
para ser digna
de ti

Soy la que se emborracha
con tu nombre,
gimiendo burbujas de amor
en la copa del olvido.

Soy la que te añora.

Soy la que te necesita.

Soy la que te promete amor eterno
más allá de nuestras vidas.

La que besa sin labios.

La que ama sin corazón.

La que abraza al destino
que la apuñala
para sangrar amor.
Sólo amor...
por ti.

La que es fiel.
La que renuncia al placer
por el orgasmo
de tu rostro
en mis pupilas.

La que siente que el corazón late.
Mil corazones
en cada poro de mi piel.

¿Quién soy yo?
Un eclipse
en la rutina de tu vida.

sábado, 21 de noviembre de 2015

Reflexiones sobre el alrededor

Es triste mirar alrededor,
sentir como los caminos se pierden
y tú, desde un palacio,
no haces nada.

Son las rocosas pendientes
las que, alejadas de tu destino,
más te tiran,
más te duelen.

Cicatrices del pasado que enseñan
a no interceder por nadie.
Heridas abiertas
que envenenan todo a su paso.

Mejor ver los caminos,
hundirse en el lodo de los vicios,
mientras brindas con vino
tras el ventanal,
seguro,
acomodado,
templado,
de tu palacio.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Mirando al cielo

Buscando una mirada
a quien despedir,
a quien acariciar,
a quien desear
los dulces sueños.

Buscando unos labios
a quien besar,
a quien escuchar,
a quien tatuar
mi sed y mi sangre.

Buscando unas manos
a quien proteger,
a quien sostener,
por quien velar
cuando la noche
nos secuestra.

Y miro al cielo.
Alzo mis ojos en tu busca
y te encuentro,
sumergida en el universo,
dibujando las caderas de Orión.

Y te deseo,
desde la pequeñez de mi cuerpo,
rezando a lo inalcanzable
para que una fugaz estrella
se pose sobre mi pecho.

Eres tan hermosa...
que escapastes del Olimpo,
inspirando arte y desamores
hasta alcanzar el infinito,
la gloria de tu sonrisa.

Eres tan hermosa...
que las flores
se enredan en tus pasos
para no dejarte marchar.

Eres tan hermosa...
que el sol anidó en tu pelo
y el mar besó tus ojos.

Eres tan hermosa...
que el fuego se encela
con cada beso que desprenden tus labios.

Eres tan hermosa...
que hasta la tierra
acompasa con sus bailes
el dulce ritmo de tu caminar.

Eres estrella.
Luz que no se apaga
y que ciega a quien
no te quiere ver,
mientras que devuelve a la vida
los más puros sentimientos
de los corazones inocentes.

Luz. Sol y Luna.
Tan grande. Tan humilde.
Tan cercana.
Orión hecho mujer.

Espiral

Rueda que rueda
sobre el vacío
una espiral
de oscuridad.

Rueda que rueda
nublando el seso
ensordeciendo el oido
cegando el sentir.

Rueda que rueda.

Y, yo,
desde el externo,
viendo como mi cuerpo
se hunde en un pozo
de miedos y confusiones.

Un tornado que despega la lógica
de la firmeza de la tierra.
Un alud que te atrapa
y te desplaza con la inercia de la gravedad.

Y yo,
desde el externo,
escuchando voces
que difícilmente
recuerdan a la mia.

Una espiral que te traga,
que te absorbe,
que te condena
a verte desaparecer
sin poder evitarlo.

domingo, 25 de octubre de 2015

Recuerdos

Recuerdo aquel enero
cuando la luna
brillaba más que el sol.

Recuerdo aquella mañana
cuando mi pecho
forjó el sentimiento.

Recuerdo aquel reloj
que enmudeció
al mirarte

y convirtió su tictac
en los latidos
de mi corazón.

Recuerdo tu voz
como banda sonora
de mis días.

Recuerdo soñar despierta,
mientras a lo lejos
te sentía.

Recuerdo la primera vez
que tu mano
rozó la mia

y se estremeció
la sangre
que me da la vida.

Recuerdo tu mirada,
tus labios,
tu sonrisa.

Te recuerdo a ti,
en cada gesto,
en cada mirada,
cada palabra
y cada risa.

Recortes de momentos
adornan las paredes
de mi corazón.

Foto a foto,
aroma a aroma,
verso a verso.
Tú.

Sólo tú.

Nadie más que tú.

Y tras de ti,
yo.

jueves, 22 de octubre de 2015

Trás la sequía, el regreso

Quiero poesia
en cada palmo de tu cuerpo
Quiero un jardín
de rosas
que huelan a ti.

Quiero besar la tinta,
en sangre de poetas,
que tatua el carmín
de tus labios.

Quiero una playa
donde el viento
ulule tu nombre
y el mar
te cante boleros

Quiero saborear
la dulce miel
que recubre tu cuerpo.
Quiero ser la abeja
que te cubra
de dulce miel.

Quiero el latir en verso
de mis ojos
frente a los tuyos.
19/10/2015

Te quiero
porque eres mi voz,
mi pensamiento
y mis latidos.

Eres mi musa,
mi inspiración,
la palabra que no existe
y que se crea
en el contorno de tus caderas.

Te quiero
porque brillas en el infinito,
como las estrellas.

Te quiero
porque eres luna
que  cuando desaparece,
llena.

Te quiero
porqie eres dulzura, caricia,
abrazo y besos.

Te quiero
porque te quiero.
Porque sonrio.
Porque sueño.

Te quiero
porque los días son mas hermosos cuando me besas.

Te quiero
porque las noches  son eternas...
si no estás tú.
21/10/2015