jueves, 6 de noviembre de 2014

Frío

Frío.
Caricias gélidas por la piel
como el aliento de un espectro.

Frío.
Como una niebla de ausencia
que se desliza por tu cuerpo,
besando cada una de tu vértebras.

Frío.
Como el corazón de quien nunca amó.
Como el verano del que nunca sonrió.

Frío.

Frío.

Frío...

A falta de unas manos
que encienda la hoguera
de mi piel.

A falta de un beso,
que derrita el hielo
que habita en mis labios.

A falta de una mirada
que convierta mi corazón
en un volcán en erupción.

Fuego...
es quien soy.
Frío...
lo que siento sin ti.

viernes, 31 de octubre de 2014

Olvidé

Olvidé que me olvidaste,
que te perdí,
para que nunca me pierdas.

Olvidé la sequía de besos
para recordar los mares
que atrás quedaron.

Olvidé que no me quieres
porque aún sabe en mi piel
el calor de tus manos.

Olvidé que te tengo que olvidar.

Porque no hay nadie como tú.
Porque prometí seguirte hasta el fin.
Porque nunca dejo de querer,
ni amar, ni besar, ni respirar.

Porque aún me pierdo
sin el faro de los luceros
que iluminan tu mirada,
si el eco de tu risa
en mi corazón,
sin tu tacto,
sin tu olor.

Porque amo el arte
y no podré olvidar
las curvas perfectas
que crearon en ti;
los colores perfectos
que el sol deposita
en tu cuerpo cada mañana;
los sonidos que nacen en tu voz
y que sonríen
como la mejor de las sinfonías
de Beethoven.

Porque te quiero.
Y punto.

Te olvidaste

Te olvidaste de mí.
Te olvidaste de quererme,
de mandarme besos
en los albores del invierno.

Olvidaste sentirme.
Olvidaste mi corazón,
que pierde sus latidos
en un mar de ignorancias.

Ya no me buscas.
Ya no me encuentras.
Ni te despides.
Ni saludas.

Desapareces como un fantasma,
como el humo de la última bocanada
de tabaco negro.

Y olvidaste
que yo no te olvido.
Y me rompiste el corazón...

Sin más...
De la noche a la mañana...
Sin darme cuenta...
Te perdí.

sábado, 11 de octubre de 2014

El sueño

Cuando cae la noche,
se levanta el sueño.
Un mundo de ilusión,
un mundo donde el ahelo
cobra vida.

Y en él,
bajo un frondoso muro de abetos,
aguardas,
sentada,
recta,
dichosa,
leyendo.

Me acerco.
Sigilosamente entre los troncos
para no despertar de tu letargo.
No vaya asustar a tal hermosa criatura
que el cielo, el sol y la luna
ante mi, ha dejado.

Y me acerco.
Y el compás de mi latir
acelera el ritmo de mis pasos,
sintiendo mi corazón a los pies.

Y es tu olor lo primero que aprendo de ti.
Un olor a vida, a plata, a sal, a marea.
Un olor que embriaga mi razón
como el aguardiente a los sentidos.
Un olor que me encadena, me atrapa
y no me deja marchar.

Y es tu sombra, la que se une con la mia,
corazón a corazón,
marcando unas curvas vertiginosas
que mis manos buscan recorrer
para conocer tu silueta.

Y es tu voz la que canta a mi alma.
Y es tu pecho donde quiero llacer.
Y son tus manos las que me guían
por los senderos oscuros,
alumbrados por tus ojos.

Me acerco.
Me acerco y me siento a tu lado
mientras el viento,
tras mis labios sellados, susurra
"te quiero".

viernes, 10 de octubre de 2014

Viento y espuma

Soy viento.
Brisa que camina por las calles
sin nada donde aferrarse.
Suave poniente en calma
o bravo levante huracanado.
Pero sólo viento.

Sin una tierra,
sin un hogar,
sin caras conocidas
a quien recordar.

Sólo viento.

Y espuma de tus aguas.
Sin rostro, sin cuerpo,
diluyendome sin más remedio
en aquel lugar que recuerdo mio
y se escapa entre mis dedos.

Espuma y viento.
Tu aroma.
Mi pecho.
Tu tierra.
Mi cielo.

miércoles, 1 de octubre de 2014

Octubre

Octubre irrumpe en la línea del tiempo,
con sus llantos de hojas caidas,
de amarillo ocre tiñiendo las calles.

Octubre ya suena,
melodía del bailar de los termómetros,
clamor que llama a la batalla
entre Lorenzo y las nubes de colores.

Octubre nos despierta
con el olor a un campo fresco
mientras el sol acaricia el cuerpo
con su último aliento de calor-frío.

Octubre nos acuesta
con rojos atardeceres en calma,
mientras la noche nos cubre de estrellas
y nos arrulla con el sonido del mar.

Octubre,
dulce melancolía con olor a castaña,
colores de la tierra en el cielo
y el suave tacto de las sábanas en la piel.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Declaración de intenciones. Contrato de amistad

Me preguntas qué se acabó
y en verso responderé.

Se acabaron las canciones al viento
que se convierten en huracanes,
y destruyen mi alma.

Se acabaron los poemas
donde tú eras mi musa,
la más grande de todas,
la que quemba los versos tristes.

Se acabaron las miradas
que no tenían respuesta.
Se acabaron las caricias
de mi piel al vacío.

Se acabaron los deseos.
Se acabaron los sueños.
Se acabó el desafío
de mi pobre corazón.

Todo eso acabó
porque era la presa
de un río que debe fluir
y que se pudría estancado.

Un río de amistad verdadera,
para cumplir todas mis promesas
de estar siempre a tu lado,
cueste lo que cueste.

Se acabará el amor,
se acabará la poesía,
se acabarán los suspiros
que alimentaban mis días.

Y me quedo yo,
siempre tuya.