sábado, 6 de diciembre de 2014

Inevitables

Como la marea y el viento,
como la roca y la ola al romper,
como un atardecer y su poesía,
eres inevitable para mí.

Mirando al amor desde lejos,
con el corazón, único corazón en la mano,
rompo en mil pedazos el deseo
para regalar mi amistad más incondicional.

Mil formas de querer
para descubrir la mil y una,
que se inventa cada día por el tacto,
el olor, la palabra, el beso.
Que se inventa en tus manos y en las mías
con la inocencia del hijo en su primer paso.

Y es que este querer,
tan cercano al amar
y tan distinto a poseer,
es lo que me llena.

Dar sin pedir,
recibir sin exigir,
querer sin querer,
llorar... nunca llorar.
Sólo amar
en su mil y una manera,
siendo inevitables.

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