Tic
Tac
Tic
Tac
Resuena el reloj de péndulo en toda la habitación.
Tic
Tac
Tic
Tac
Se oye el eco sordo tras la puerta entre abierta.
Las paredes blanco muerte, desnudas, frias, rodean el triste sofa azul. Y, en medio de él, la espera.
Tic
Tac
Responde mi corazón. Tímido, indeciso, asustado en tal cárcel de barrotes de ladrillo.
Tic
Tac
Tic
¡TAC!
¡Un portazo! Y ante él, una sombra. Una silueta de sinuosas curvas, vertiginosas para quien las trepe; en las que derraparía el más experto conductor. Curvas que convierten en espiral todo lo que las rodea. Curvas de excesos, de vicios.
Silencia el reloj, silencian mis latidos...
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