Llamadme loca pero...
Me he enamorado de un silencio, de la incertidumbre del ¿será?, de las manos que no acaricié, de los besos que no sentí.
Me he enamorado de un fantasma que me arrancó del sueño eterno y devolvió el carmesí a mis mejillas.
Apreté tan fuerte la vida que tenía en mis manos
Que mi corazón quebró en mil pedazos.
lunes, 17 de marzo de 2014
sábado, 15 de marzo de 2014
Lágrimas
Cuando el alma llora sin razón alguna,
cuando la pena te envuelve con su manto,
cuando el corazón se desboca violentamente
y tu pecho no puede alcanzarlo,
ese día volverás a sentirte viva,
con tu pluma cual espada o lanza,
porque volverá a nacer la poesía,
volverá a hablar tu alma.
Y ese momento ha llegado....
Un momento de asfixia, en el que me entran escalofríos al escuchar tu nombre, en el que cierro los ojos y te busco en mi negrura, en el que oigo tu voz en los suspiros del viento, en el que quiero ser valiente...
Valiente por ti, por alcanzarte, por escucharte decir mi nombre, por buscarte mientras cierras los ojos, por suspirarte al viento, por querer que seas valiente.
Y me sonrojo leyendo estas palabras, imaginando tu rostro leyéndolas... Y se me destruye el corazón, sabiendo que no llegarán a ti... o que puedas pensar "valiente... valiente gilipoyas".
Y reflejando mis pensamientos en el papel, llora mi alma sin razón alguna
la pena me envuelve con su manto,
mi corazón se desboca violentamente
y mi pecho no puede alcanzarlo.
cuando la pena te envuelve con su manto,
cuando el corazón se desboca violentamente
y tu pecho no puede alcanzarlo,
ese día volverás a sentirte viva,
con tu pluma cual espada o lanza,
porque volverá a nacer la poesía,
volverá a hablar tu alma.
Y ese momento ha llegado....
Un momento de asfixia, en el que me entran escalofríos al escuchar tu nombre, en el que cierro los ojos y te busco en mi negrura, en el que oigo tu voz en los suspiros del viento, en el que quiero ser valiente...
Valiente por ti, por alcanzarte, por escucharte decir mi nombre, por buscarte mientras cierras los ojos, por suspirarte al viento, por querer que seas valiente.
Y me sonrojo leyendo estas palabras, imaginando tu rostro leyéndolas... Y se me destruye el corazón, sabiendo que no llegarán a ti... o que puedas pensar "valiente... valiente gilipoyas".
Y reflejando mis pensamientos en el papel, llora mi alma sin razón alguna
la pena me envuelve con su manto,
mi corazón se desboca violentamente
y mi pecho no puede alcanzarlo.
jueves, 24 de octubre de 2013
Vacío
Es vacío lo que llena mi corazón.
Una melancolía que germina
Con el abono de tu ausencia.
Te añoro.
Añoro tus palabras, tus gestos
Tu risa.
Añoro el sueño
en el que vive tu aroma, tu voz,
tu piel.
Añoro sentirme llena de ti.
Sevilla, 24 de octubre de 2013
Una melancolía que germina
Con el abono de tu ausencia.
Te añoro.
Añoro tus palabras, tus gestos
Tu risa.
Añoro el sueño
en el que vive tu aroma, tu voz,
tu piel.
Añoro sentirme llena de ti.
Sevilla, 24 de octubre de 2013
jueves, 19 de septiembre de 2013
Romanticismo
Estos son tres reflexiones/poemas escritos en agosto de 2005
Ausencia
Miro el móvil esperando una llamada que sé que nunca va a llegar.
Nadie alrededor, sólo tú en mi mente. Toco, abrazo, beso el aire esperando
encontrar algo de ti en él. Desespero como si caminara sobre arenas movedizas,
hundiéndome mientras te alejas. Sufro y lloro.
Quiero verte mas allá del pensamiento, respirar tu olor, probar tu
sabor y saciar al fin este apetito voraz de amarte. No quiero que mis palabras
se las lleve el viento sino que la dulce brisa las acerque a ti y entren en tu
corazón para decirte "¿Sabes que te quiero?" Ya no puedo sobrevivir
más en el silencio.
Mi única aspiración es estar contigo. Pero sigo sola. Sola en un
mundo lleno de gente.
Declaración de amor al viento
Hola persona sin rostro. Cada vez que te hablo, enmudecen mis
palabras y solo son suspiros lo que articulan mis labios. Persona sin rostro,
busco tus ojos en la oscuridad para evitar la soledad que produce la negra
noche, pero no los encuentro. Busco tus manos para que me guíen por las sendas
del amor y la pasión, pero me he vuelto a perder. Busco tus labios para que
sellen los míos y no dejar escapar mi alma tras de ti.
Persona sin rostro, eres un agujero negro que absorbe mis ganas de
vivir cuando te alejas, eres el agua que me quita la sed de amarte, eres el
fuego que se apaga en el invierno de tu ausencia, eres la luz que ilumina mi
soledad, eres la cuerda que me sujeta a mi, pobre marioneta.
Persona si rostro, mi sufrimiento pinta tu cara con el pincel de
mis sueños. Eres un sueño sin final feliz que deseo alcanzar para al menos
decir "He vivido". Dejas un sabor agridulce al que siempre recurrimos
para no encerrarnos en la insípida soledad.
Playa
Anoche tuve un sueño,
me vi paseando por la playa
conectando mi cuerpo
con la arena y la sal.
Me senté a descansar
bajo un manto de estrellas
que me conducía
hacia la soledad.
Surgió de esas aguas
una figura plateada
por la luz de la luna.
Se dirigía hacia mí despacio
como si la arena fuera un débil cristal
que temía quebrar.
No le vi rostro
ni expresión alguna,
pero me abrazó
llenando mi pecho de calor
y sentimientos.
Desapareció sin dejar huella
sin decir palabra
sin llevarme con él.
martes, 10 de septiembre de 2013
A la hora de las amistades...
Hoy estoy reflexiva y me he dado cuenta que los amigos son como relojes. Los hay rolex (o Gaga Milano, que es más cadista) y los hay de imitación. ¿Imitación? si, esos que imitan lo que piensan porque creen que les valorarás más si actuan, piensan y hablan como tu.
Primero, los amigos Rolex son difíciles de encontrar, pero una vez que tienes uno te dura para toda la vida. Por muchos golpes que les des ahí están siempre, porque casi que ni se arañan y, aunque te lleven la contraria o digan cosas que te duelan, es tu Rolex y lo quieres para siempre.
Los relojes de imitación (chinos pa los amigos) los encuentras en todos lados y aunque sean bonitos y agradables al tacto y al oído se rompen del tirón. No te duran.
Hay gente que prefiere comprar 4 o 5 relojes chinos para que se adapten a cada circustancia. Si hoy me siento gorda, me pongo el chino amarillo para que me diga que estoy delgada. Si hoy me siento herida, me pongo el chino rojo para que me diga que soy la que más valgo. Si he suspendido un examen, me pongo el chino verde que me diga que el profesor es un cabrón. Pero yo prefiero ser Rólex y me quiero rodear de Rolex: los que me dicen que adelgace, los que me dicen cuando meto la pata, los que me dicen que si suspendo es porque soy una floja...
Y tú que eres ¿un Rolex o un reloj del chino?
Primero, los amigos Rolex son difíciles de encontrar, pero una vez que tienes uno te dura para toda la vida. Por muchos golpes que les des ahí están siempre, porque casi que ni se arañan y, aunque te lleven la contraria o digan cosas que te duelan, es tu Rolex y lo quieres para siempre.
Los relojes de imitación (chinos pa los amigos) los encuentras en todos lados y aunque sean bonitos y agradables al tacto y al oído se rompen del tirón. No te duran.
Hay gente que prefiere comprar 4 o 5 relojes chinos para que se adapten a cada circustancia. Si hoy me siento gorda, me pongo el chino amarillo para que me diga que estoy delgada. Si hoy me siento herida, me pongo el chino rojo para que me diga que soy la que más valgo. Si he suspendido un examen, me pongo el chino verde que me diga que el profesor es un cabrón. Pero yo prefiero ser Rólex y me quiero rodear de Rolex: los que me dicen que adelgace, los que me dicen cuando meto la pata, los que me dicen que si suspendo es porque soy una floja...
Y tú que eres ¿un Rolex o un reloj del chino?
viernes, 30 de agosto de 2013
El regreso al blog: Ignorancia
Ignoracia que se clava como espada.
Herida que sangra y sangra.
Escuecen tus ojos. Escuece tu mirada.
Escuecen tus mentiras. Escuecen tus palabras.
Ignorancia que te congela el alma, que te enloquece el anhelo, que te ata y desata. Ignorancia de hielo, ardiente mar el calma. Ignorancia que es vacío, un vacío que te traga.
Ignorancia que te hiere cual invisible espada de plata.
Herida que sangra y sangra.
Escuecen tus ojos. Escuece tu mirada.
Escuecen tus mentiras. Escuecen tus palabras.
Ignorancia que te congela el alma, que te enloquece el anhelo, que te ata y desata. Ignorancia de hielo, ardiente mar el calma. Ignorancia que es vacío, un vacío que te traga.
Ignorancia que te hiere cual invisible espada de plata.
lunes, 23 de mayo de 2011
El reencuentro
Tras dos años de inactividad, me he reencontrado conmigo misma. Una joven yo que creía en milagros de panes y peces. Una joven yo que, a día de hoy, sigue escribiendo poemas y reflexiones evocados por la misma musa.
La vida avanza. Todo continúa salvo mis sentimientos, que quedaron congelados por el frío gélido de tus promesas.
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