Tras dos años de inactividad, me he reencontrado conmigo misma. Una joven yo que creía en milagros de panes y peces. Una joven yo que, a día de hoy, sigue escribiendo poemas y reflexiones evocados por la misma musa.
La vida avanza. Todo continúa salvo mis sentimientos, que quedaron congelados por el frío gélido de tus promesas.
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