Recuerdos cosidos en el ayer,
reflejados en el hoy,
tatuados en el mañana.
Imágenes que se diluyen
en la maraña de sentimientos,
mientras que la mente grita
que los recuerdos,
recuerdos son.
Oleaje de remordimientos,
que rompen sus olas
en mi carne desnuda.
Sal que cura mis heridas,
que escuece
y cura.
Imposible recordar sin pensar en la felicidad asesinada.
Pero todo llega su fin.
Capítulo cerrado
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