Vientos del pasado que congelan los presentes, con estalactitas en sus dedos.
Son vientos que atraviesan el pecho, quebrándolo como arcilla y dejan el alma cubierto de granitos de recuerdos.
Y son esos recuerdos los que endulzan el ahora con aromas, sabores, formas y texturas. Los que te transportan en mente y cuerpo a otra época donde lloraste, reíste, amaste.
Tu mente en el pasado. Tu cuerpo en el presente, donde el corazón palpita sin olvidar que todo es una película. Puro teatro de los recuerdos. Fantasía. Humo.
Y es que los recuerdos, sueños son.
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