Quizá todos seamos el producto de una ecuación vital: Nuestra genética X Nuestra vida.
Echar la vista atrás puede provocar alegría y nostalgia. Son los días en donde la melancolía llama a tu puerta (los dias de lluvia, para los amigos) cuando repasas la película de tu vida. Recuperas amistades imaginarias que se desviaron en otros cruces de tu vida, vuelves a cantar esas melodías silenciosas que una vez sonaron en los pasillos de la facultad, besas los labios invisibles de los amores derretidos, perdonas las faltas imperdonables y sonries ante chistes sin gracia.
El haber vivido nos deja en el sabor de boca el precio de nuestra vida de atrás. "Cualquier tiempo pasado fue mejor", decía Jorge Manrique. Pero el día de hoy será el pasado de mañana. Hay que disfrutarlo y ser feliz para así tener más historias que contar en esas películas de nuestra vida que vemos en esos días en los que la melancolía llama a nuestra puerta (los días de lluvia, para los amigos)
miércoles, 3 de diciembre de 2008
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