Esta tarde quería escribir sobre el sonido insonoro de los cristales de un corazón que vive más roto que rehecho. Pero hay noticias que te llegan a impresionar tanto, que te recuerdan que lo importante es que el corazon, aunque roto, sigue palpitando.
En un suspiro la vida se acaba.
Los sueños se escapan,
Las desilusiones se entierran
Los miedos se disipan.
En un suspiro la noche te acuna
Y no hay sol que te recuerde
la luz que envuelve a la vida.
En un suspiro, solo en un suspiro,
La carne se hace tierra
Y el alma vuela alto, libre, sin rumbo.
En un suspiro todo acaba.
Tu vida se desvanece.
Y solo queda tras de ti
El recuerdo de una vida
Que con amor entregaste.
martes, 1 de abril de 2014
jueves, 27 de marzo de 2014
Primavera
Esperando a que llegue la hora de salir, deseando pisar la calle para volver a respirar los aromas de Sevilla, he escrito este poemita alegre y sinplón, para dar colorido a este trágico corazón:
Amanece y las calles se llenan de vida.
El negro firmamento se tiñe de azul
Y los primeros colores dan los buenos dias.
Se asoma el sol tras las azoteas,
Las calles se llenan de gente
Que de un lado a otro van
Sonriendo! Riendose!
Cuando el calor acaricia tu piel,
Cuando el azahar
Es permfume de cada rincon de la tierra,
Regresa la vida, regresa la felicidad.
Regresa la primavera!
Amanece y las calles se llenan de vida.
El negro firmamento se tiñe de azul
Y los primeros colores dan los buenos dias.
Se asoma el sol tras las azoteas,
Las calles se llenan de gente
Que de un lado a otro van
Sonriendo! Riendose!
Cuando el calor acaricia tu piel,
Cuando el azahar
Es permfume de cada rincon de la tierra,
Regresa la vida, regresa la felicidad.
Regresa la primavera!
viernes, 21 de marzo de 2014
Libros cerrados
Cada libro es una historia que contar.
Cada historia nos lleva hacia un final... feliz o amargo.
Hay veces que la vida nos advierte qué camino elegir,
nos invita a cerrar el libro.
Nunca sabremos qué pasará, cuánto sufrimiento nos ahorramos,
cuánto placer nos perdimos.
Ser prudente es una victoria... una victoria que no se vive.
Pero, cuando tu alma se siente mártir de sus deseos,
cuando el horizonte es tu destino,
cuando una gran bola de fuego se apodera de tus entrañas...
la vida gana. Y abrirás el libro,
y vencerás con él o morirás en el intento.
Así podrás leer la historia de tu vida.
Cada historia nos lleva hacia un final... feliz o amargo.
Hay veces que la vida nos advierte qué camino elegir,
nos invita a cerrar el libro.
Nunca sabremos qué pasará, cuánto sufrimiento nos ahorramos,
cuánto placer nos perdimos.
Ser prudente es una victoria... una victoria que no se vive.
Pero, cuando tu alma se siente mártir de sus deseos,
cuando el horizonte es tu destino,
cuando una gran bola de fuego se apodera de tus entrañas...
la vida gana. Y abrirás el libro,
y vencerás con él o morirás en el intento.
Así podrás leer la historia de tu vida.
lunes, 17 de marzo de 2014
En mil pedazos
Llamadme loca pero...
Me he enamorado de un silencio, de la incertidumbre del ¿será?, de las manos que no acaricié, de los besos que no sentí.
Me he enamorado de un fantasma que me arrancó del sueño eterno y devolvió el carmesí a mis mejillas.
Apreté tan fuerte la vida que tenía en mis manos
Que mi corazón quebró en mil pedazos.
Me he enamorado de un silencio, de la incertidumbre del ¿será?, de las manos que no acaricié, de los besos que no sentí.
Me he enamorado de un fantasma que me arrancó del sueño eterno y devolvió el carmesí a mis mejillas.
Apreté tan fuerte la vida que tenía en mis manos
Que mi corazón quebró en mil pedazos.
sábado, 15 de marzo de 2014
Lágrimas
Cuando el alma llora sin razón alguna,
cuando la pena te envuelve con su manto,
cuando el corazón se desboca violentamente
y tu pecho no puede alcanzarlo,
ese día volverás a sentirte viva,
con tu pluma cual espada o lanza,
porque volverá a nacer la poesía,
volverá a hablar tu alma.
Y ese momento ha llegado....
Un momento de asfixia, en el que me entran escalofríos al escuchar tu nombre, en el que cierro los ojos y te busco en mi negrura, en el que oigo tu voz en los suspiros del viento, en el que quiero ser valiente...
Valiente por ti, por alcanzarte, por escucharte decir mi nombre, por buscarte mientras cierras los ojos, por suspirarte al viento, por querer que seas valiente.
Y me sonrojo leyendo estas palabras, imaginando tu rostro leyéndolas... Y se me destruye el corazón, sabiendo que no llegarán a ti... o que puedas pensar "valiente... valiente gilipoyas".
Y reflejando mis pensamientos en el papel, llora mi alma sin razón alguna
la pena me envuelve con su manto,
mi corazón se desboca violentamente
y mi pecho no puede alcanzarlo.
cuando la pena te envuelve con su manto,
cuando el corazón se desboca violentamente
y tu pecho no puede alcanzarlo,
ese día volverás a sentirte viva,
con tu pluma cual espada o lanza,
porque volverá a nacer la poesía,
volverá a hablar tu alma.
Y ese momento ha llegado....
Un momento de asfixia, en el que me entran escalofríos al escuchar tu nombre, en el que cierro los ojos y te busco en mi negrura, en el que oigo tu voz en los suspiros del viento, en el que quiero ser valiente...
Valiente por ti, por alcanzarte, por escucharte decir mi nombre, por buscarte mientras cierras los ojos, por suspirarte al viento, por querer que seas valiente.
Y me sonrojo leyendo estas palabras, imaginando tu rostro leyéndolas... Y se me destruye el corazón, sabiendo que no llegarán a ti... o que puedas pensar "valiente... valiente gilipoyas".
Y reflejando mis pensamientos en el papel, llora mi alma sin razón alguna
la pena me envuelve con su manto,
mi corazón se desboca violentamente
y mi pecho no puede alcanzarlo.
jueves, 24 de octubre de 2013
Vacío
Es vacío lo que llena mi corazón.
Una melancolía que germina
Con el abono de tu ausencia.
Te añoro.
Añoro tus palabras, tus gestos
Tu risa.
Añoro el sueño
en el que vive tu aroma, tu voz,
tu piel.
Añoro sentirme llena de ti.
Sevilla, 24 de octubre de 2013
Una melancolía que germina
Con el abono de tu ausencia.
Te añoro.
Añoro tus palabras, tus gestos
Tu risa.
Añoro el sueño
en el que vive tu aroma, tu voz,
tu piel.
Añoro sentirme llena de ti.
Sevilla, 24 de octubre de 2013
jueves, 19 de septiembre de 2013
Romanticismo
Estos son tres reflexiones/poemas escritos en agosto de 2005
Ausencia
Miro el móvil esperando una llamada que sé que nunca va a llegar.
Nadie alrededor, sólo tú en mi mente. Toco, abrazo, beso el aire esperando
encontrar algo de ti en él. Desespero como si caminara sobre arenas movedizas,
hundiéndome mientras te alejas. Sufro y lloro.
Quiero verte mas allá del pensamiento, respirar tu olor, probar tu
sabor y saciar al fin este apetito voraz de amarte. No quiero que mis palabras
se las lleve el viento sino que la dulce brisa las acerque a ti y entren en tu
corazón para decirte "¿Sabes que te quiero?" Ya no puedo sobrevivir
más en el silencio.
Mi única aspiración es estar contigo. Pero sigo sola. Sola en un
mundo lleno de gente.
Declaración de amor al viento
Hola persona sin rostro. Cada vez que te hablo, enmudecen mis
palabras y solo son suspiros lo que articulan mis labios. Persona sin rostro,
busco tus ojos en la oscuridad para evitar la soledad que produce la negra
noche, pero no los encuentro. Busco tus manos para que me guíen por las sendas
del amor y la pasión, pero me he vuelto a perder. Busco tus labios para que
sellen los míos y no dejar escapar mi alma tras de ti.
Persona sin rostro, eres un agujero negro que absorbe mis ganas de
vivir cuando te alejas, eres el agua que me quita la sed de amarte, eres el
fuego que se apaga en el invierno de tu ausencia, eres la luz que ilumina mi
soledad, eres la cuerda que me sujeta a mi, pobre marioneta.
Persona si rostro, mi sufrimiento pinta tu cara con el pincel de
mis sueños. Eres un sueño sin final feliz que deseo alcanzar para al menos
decir "He vivido". Dejas un sabor agridulce al que siempre recurrimos
para no encerrarnos en la insípida soledad.
Playa
Anoche tuve un sueño,
me vi paseando por la playa
conectando mi cuerpo
con la arena y la sal.
Me senté a descansar
bajo un manto de estrellas
que me conducía
hacia la soledad.
Surgió de esas aguas
una figura plateada
por la luz de la luna.
Se dirigía hacia mí despacio
como si la arena fuera un débil cristal
que temía quebrar.
No le vi rostro
ni expresión alguna,
pero me abrazó
llenando mi pecho de calor
y sentimientos.
Desapareció sin dejar huella
sin decir palabra
sin llevarme con él.
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