Cada libro es una historia que contar.
Cada historia nos lleva hacia un final... feliz o amargo.
Hay veces que la vida nos advierte qué camino elegir,
nos invita a cerrar el libro.
Nunca sabremos qué pasará, cuánto sufrimiento nos ahorramos,
cuánto placer nos perdimos.
Ser prudente es una victoria... una victoria que no se vive.
Pero, cuando tu alma se siente mártir de sus deseos,
cuando el horizonte es tu destino,
cuando una gran bola de fuego se apodera de tus entrañas...
la vida gana. Y abrirás el libro,
y vencerás con él o morirás en el intento.
Así podrás leer la historia de tu vida.
viernes, 21 de marzo de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario