Paso del verso a la prosa para reflejar mis pensamientos sobre una de las drogas más potentes del siglo XXI: el móvil.
Reconocemos a los consumidores de esta sustancia porque padecen los siguientes síntomas:
- total dependencia. La falta de bateria, pérdida o rotura provoca un estado de abstinencia que puede llegar a efectos de ansiedad y mal humor.
- incomunicación social. Los adictos miran o tienen en sus manos el aparato más tiempo que dedica a conversar con los presentes.
- agresividad, desconfianza, mal humor. La última conexión del wasap puede romper familias.
- deformación en los pulgares, recuperando la función de nuestros antepasados los primates.
- falta de apetito. No queda tiempo entre la visita a wasap, feisbuk, tuiter, tuenti, instagram...
- faltas d hortografia xk el correstor hortografiko nos kita l deresho a pensar en hescribi vien.
Si reconocen estos síntomas en algún familiar, amigo o conocido, ponganse en contacto con nuestros servicios de atención primaria consistentes en:
1- Dar a conocer el problema: hola, k ase? Deja er movi, gilipoyas.
2- Sustituir la sustancia por un placebo que puede ser un tubo de cerveza o un gin tonic en copa de balón.
3- Ejercitar la memoria, recordando esas anécdotas que día tras días se repiten como si hubiera pasado ayer.
3- Reirse.
4- Volver a sustituir la sustancia por un placebo, cuantas veces haga falta.
5- Reirse y más reirse.
6- Recordar que lo real el nuestra vida es lo que sentimos en nuestra piel. Y que los mejores amigos, son con los que compartimos esos pequeños momentos en los que deseamos vivir a través de nuestros sentidos y no desde la pantalla de un móvil.
miércoles, 2 de abril de 2014
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