domingo, 2 de noviembre de 2008

Tras la huella de la lluvia


Cádiz, 2 de noviembre de 2008

Adornando el paisaje se encuentra la borrasca. Hoy es uno de esos días donde la lluvia trae recuerdos que han quedado rezagados en nuestra memorias. Personas que ya no están, personas que están pero en la distancia, personas que algún día debieron de estar pero nunca llegaron a estarlo. Y anhelas todo lo que no tienes olvidando que lo que conservas es demasiado para ser consciente de ello.

Bendita sea la lluvia que recorre el mundo a través del cielo, la tierra y los mares. Tiene alma de libertad pero ama y mima todo aquello que deja a su paso. Maldita sea la lluvia cuando el temor la arroja a desvastar la vida que se aloja bajo sus pies y su ira la convierte en el peor de los horrores.

Todos somos lluvia y dejamos nuestra huella en el camino de los otros.

2 comentarios:

  1. Melancolía y otoño, hermanas tristes con que inaugurar tus Maldivas.

    No sé muy bien, si estoy entre quienes se fueron o entre aquellos habitan la distancia. En cualquier caso, soy de los que están y te piensan cuando llega el sol y el tiempo me da una hora más de vida. Estás en todo lo que no es la lluvia. Por eso te envío un poquito de sol para tu otoño.
    Te quiere:
    Jotita

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  2. Jotita, siempre serás un rayo de sol en mis noches de tempestad y un Bllantains-cola en la sobriedad de mi alma.

    Te quiero una jartá

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