Sin poesía ni musa. Sólo un vacío.
Así me encuentro en esta tarde de sábado, mirando al techo de mi habitación mientras suspiro.
Soy inconformista, egoísta y egocéntrica. Y no sé perder lo único que siento como mío y lo único que me siente como suya.
Sí, perder.
Cada ausencia es como la muerte de un fragmento de mi corazón. Es como decirle que no eres suficiente como para ser parte de ella. Es como si fuera un aparato apagado o fuera de cobertura.
Y pasarán los días y volverá lo natural. Volveré a ser suficiente, necesaria, importante. Y estaré disponible.
Me siento absurda...
Me siento perdida...
Me siento ansiosa...
pero, especialmente,
me siento sola.
Un día me lo diste todo para quitarme hasta el alma.